En los años ´80 y los ´90, cuando vivía en Maquinchao, busqué referencias que me ayudaran a entender la historia del lugar. Las publicaciones a las que tenía acceso en la biblioteca local traían información escasísima, que poco ampliaban las anotaciones que había dejado el director de la escuela, Merlo Rojas, en los años treinta. Años más tarde inicié un recorrido por otras bibliotecas, universidades y archivos y encontré, no sin sorpresa, que existía una cantidad de documentos, relatos de exploradores y artículos periodísticos que hablaban del lugar.

Para ser una localidad aislada en una de las zonas más inhóspitas de la Patagonia, Maquinchao tiene una rica representación en la literatura. Aquí presentamos una selección de los textos hallados : relatos de viajeros, documentos y producciones locales, escritos en tres siglos. Algunos se publican por primera vez en castellano. La intención fue hacerlos accesibles, que sirvan para valorizar la rica historia local, comprender cuántas esperanzas y sufrimientos encierra, y ubicarse en su devenir, que no ha concluido.

1920: Informe sobre Maquinchao



Entre 1919 y 1920 por orden del gobierno de Irigoyen se realizaron inspecciones de tierras en los territorios patagónicos. El Jefe de la Subcomisión Rogelio Cornejo fechó este informe sobre Maquinchao, una verdadera radiografía del pueblo en sus comienzos, acompañado de algunas fotos, en julio de 1920. El original se encuentra en el Archivo Histórico Provincial, Viedma.


El pueblo Maquinchao está situado en la parte Norte de la Sección VII de Río Negro, a la altura del kilómetro Nº 376 del Ferro-Carril de San Antonio a Nahuel Huapi.

Originariamente, el lugar donde se encuentra este pueblo era un paraje desierto, conocido con el nombre Tehuelche de Maquincheua, el que ha sido modificado por el uso en Maquinchao.

Está ubicado en el fondo de un valle arenoso y seco, protegido por sierras de poca elevación que lo rodean completamente. El suelo es muy pobre en vegetación, habiendo tan solo algunas matas de un pasto duro conocido con el nombre de Coirón, abundando, en cambio, el Neneo, mata espinosa inútil. Hay además algunos arbustos como ser el Alpataco y el Mamil Choique pero en pequeña cantidad, de modo que para proveerse de leña es menester ir a buscarla lejos del pueblo.

Este lugar era el paso obligado de las caravanas que iban y venían de la parte Sud de Río Negro y parte Norte del Chubut, á San Antonio, Valcheta, Roca y Choele Choel, por que si bien los campos situados al Norte del lugar donde se encuentra este pueblo, son muy pobres y el aspecto del lugar produce una impresión muy penosa, confirmando el dicho de Darwin al llamar a la Patagonia la “tierra maldita”, en cambio, los campos del Sud son ricos y pastosos aunque carentes de vegetación arbórea, donde habían grandes cantidades de ganado mayor que hoy ha sido reemplazado por las ovejas debido a la reducción de los pastos.

Más tarde, cuando se inicia la construcción del Ferrocarril de San Antonio a Nahuel Huapi, comenzó una nueva era de prosperidad para aquella región porque la gente trabajadora que antes se abstenía de ir a poblar en tan apartado paraje, se resuelve por fin a llevar su capital y trabajo allí y con ello un mayor progreso, por que el Ferro-Carril facilitaría la conducción de los frutos, ligando, a la vez, aquel punto, con otros centros de población.

La concurrencia de nuevos pobladores aumenta a medida que avanza el camino de hierro, hasta que, cuando llega la punta de riel a Maquinchao, el Ingeniero Jefe de la construcción, viendo la importancia pastoril de la región e inspirado en un alto sentido práctico, aconseja la creación de una estación ferroviaria en aquel punto, lo que así se hace.

Entonces se comienza a construir las primeras viviendas, que son de zinc y se hacen para albergar a los obreros y empleados de la construcción. También se instala un almacén (proveeduría) para surtir al personal de trabajo y en seguida algunos de los empleados ahorrativos ponen un boliche.

La construcción de la vía sigue hacia Nahuel Niyeo –hoy punto terminal- y quedan en Maquinchao las primeras casitas el primer boliche y también llega el primer Turco con su cajón de baratijas, y con esos elementos comienza la vida comercial del actual pueblito Maquinchao.

Clima: La característica climatérica del pueblo es la correspondiente a toda la parte Sud de Río Negro: fuertes vientos durante todo el año, acentuándose más en la primavera; fríos intensos en invierno, aparejados de nevadas más o menos abundantes. No llueve mucho y solamente en el otoño e invierno son mas frecuentes las lluvias pero éstas nunca son abundantes; esto contribuye a que la atmósfera sea tan seca. La altimetría y fuerza de los vientos reinantes tienen, naturalmente, una gran influencia en el clima, haciéndolo muy bueno para la salud, como que allí no hay enfermedades serias.

La temperatura es muy variable, registrándose bajas sensibles en verano y hasta suele nevar en esta estación, aunque excepcionalmente. En efecto, el 25 de Diciembre de 1919 cayó una pequeña nevada. También suelen sentirse fuertes calores en verano, pero hay la particularidad de que por la noche siempre refresca.

Terreno: La altura sobre el nivel del mar es tan grande que influyendo en el clima, por razón natural, el suelo es afectado por el mismo. En efecto, la sequedad de la atmósfera y frecuencia de los vientos, determinan una rápida evaporación de la humedad del suelo, de modo que aunque llueva copiosamente, el agua se evapora inmediatamente. Esta circunstancia concurre entre los factores que se oponen a la vegetación útil y abundante.

Por otra parte, la naturaleza física del suelo es tal, que carece de poder retentivo de humedad. La arena mezclada con pedregullo es la característica típica de la región, siendo tan grande la cantidad de arena limpia que se encuentra en algunas partes que se la emplea directamente en las mezclas de albañilería. El subsuelo es arcilloso, carente de tosca y profundo.

Juzgando por lo que se ha visto en el terreno, es de suponer que disponiendo de suficiente agua de riego, puede cultivarse en verano casi cualquier producto hortícola con mucho éxito. La Estancia Maquinchao obtuvo en esta clase de suelos, repollos hasta 5 kilos de peso.

Los árboles no se desarrollan bien debido a la intensidad de los vientos, pero protegiendo las plantas con abrigos artificiales, se puede conseguir el crecimiento del mimbre, álamo y manzano.

No hay aguadas naturales, siendo por lo tanto, indispensable excavar pozos para proporcionarse este elemento. Se encuentra agua buena, potable de primera napa y en cantidad abundante entre las cuatro y siete metros. El agua de pozo es algo salubre pero se presta bien a los usos culinarios, teniendo la particularidad de ser muy fría en verano.

Actual trazado del pueblo: el alambrado que cerca el terreno ocupado por la estación de Ferrocarril y sus dependencias, ha servido de base para la ubicación de las casas existentes. Como no se hizo ningún trazado para el pueblo, ni tampoco se vigiló inteligentemente desde un principio la situación de las casas que se levantaron, los primeros pobladores ocupaban, como intrusos, una fracción de terreno y edificaban, sin preocuparse de que las casas queden en línea, hasta que, más tarde, cuando tomó un cierto incremento la edificación, la Gobernación empezó a ocuparse de este asunto.

Sin embargo, las casas se encuentran regularmente alineadas, a ambos costados del alambrado del ferrocarril y separadas por una calle de más o menos veinte metros de ancho.

Las calles que corren de Norte a Sud, son menos anchas que las que atraviesan de Este a Oeste, y no concuerda con la terminación de las mismas en los costados del alambrado del ferrocarril.

Construcciones: el único material empleado en la construcción de las viviendas fue el zinc y también el adobe, pero desde los últimos dos años se utilizan el zinc tan solo para techos y galpones, empleándose el ladrillo en el levantamiento de paredes. De modo que el aspecto general de este pueblo produce un contraste agradable porque revela la tendencia a prosperar. Se ven casas de zinc, pero también las hay de adobe y ladrillo, siendo éstas últimas de reciente construcción.

Los sitios ocupados generalmente son de 25x50, habiendo varios de 50x50 mts, estando casi todos totalmente cercados con alambrado de 4 y 7 hilos, y algunos con alambre tejido.

Hay un total de 54 casas-habitación de 1 a 7 piezas y dependencias, estando todas ocupadas, la mayoría por sus dueños y algunas pocas, por arrendatarios.

Habitantes: en este pueblo, como en muchos otros en formación, la familia, como elemento integral de la sociedad, aun no ha dejado de ser una simple unión marital. Los matrimonios son muy pocos, predominando el celibato; sin embargo, bien podría explicarse esta circunstancia si se tiene en cuenta que en Maquinchao, hay muy pocas mujeres. Por otra parte, el número de habitantes es sumamente reducido, llegando entre chicos y grandes a no más de 250 almas, de los cuales, 150 son personas mayores y el resto chicos de meses a 17 años de edad.

A pesar de la exigua población, hay un gran movimiento de tráfico en verano, en época de la esquila y venta de frutos del país, porque este pueblo es el mayor centro comercial de la región.

La mayoría de los pobladores son extranjeros, predominando los Españoles, siguen en orden los Chilenos, luego los Turcos y por ultimo los Argentinos.

Comercio e Industria: la riqueza pastoril de la zona, tributaria al pueblo de que me ocupo, es tal, que nunca disminuirá el movimiento comercial del mismo. Al contrario aumentará.

La época de mayor actividad del pueblo es en la primavera y verano, por que todos los frutos salen por la estación del Ferrocarril de Maquinchao. Por otra parte, allí están radicadas varias casas comerciales de importancia, las que manejan el mercado local de frutos.

En épocas de cosecha de lana, la circulación monetaria alcanza grandes cifras, porque casi todos los pobladores exigen el pago al contado y en efectivo, de los productos que venden; de ahí esa gran circulación a que me he referido anteriormente, la que suele determinar, en algunos períodos, la carencia del papel moneda, debido a la dificultad de llevar fondos desde los Bancos hasta aquel punto. Además, como los inviernos son muy fríos y el tráfico por los caminos se dificulta en dicha estación del año a causa de las lluvias y copiosas nevadas, el aprovisionamiento para el invierno es hecho a fines del verano. De modo, pues, que toda esta serie de circunstancias producen una mayor animación en la vida del pueblo, animación que cesa poco a poco, hasta que, con los primeros fríos, la paralización de las actividades es completa.

Algo que revela el gran movimiento comercial del pueblo es que sobre 54 poblaciones, 8 están ocupadas por comercios de ramos generales, con un capital efectivo variable entre 20 a 150.000 $ m/nacional. Hay una Escuela pública, dos carnicerías, una peluquería, una farmacia, dos fondas y una fideería. Las demás casas están ocupadas por empleados y también por familias de pobladores de lotes pastoriles, que se ven obligados a permanecer temporadas en el pueblo a fin de que sus hijos puedan concurrir a la escuela.

Entre las casas comerciales, existen dos que se destacan por la importancia de las operaciones de compra de frutos que realizan. Me refiero a la sucursal de la S.A. Mercantil Podestá Lda. Y a la sucursal de la S.A. Exportadora e Importadora de la Patagonia. Estas entidades comerciales compran directamente los cueros y lanas de la región para exportarlos a Europa. En el corriente año, la sucursal Podestá compró alrededor de un millón de kilos de lana, habiendo pagado los más altos precios, los que oscilaron entre $14 y 19 m/nacional los 10 kilos de lana.

En la campaña existen también varios boliches pertenecientes a turcos. Estos dan mercaderías a crédito a los pobladores y luego se cobran con los productos de sus deudores. Pero esos boliches nunca realizan grandes operaciones de compra de lana, debido al reducido capital con que operan y todo fruto por ellos adquirido, es vendido, por lo general, a las casas comerciales antes citadas.

Escuela: esta institución posee un edificio propio, que fue donado por el pueblo, según entiendo; y aunque carece de comodidades para los fines que se usa, por lo menos está en buenas condiciones de uso. Sin embargo, sería necesario dotarlo de un sistema de calefacción adecuado para que los niños no sufran las contingencias de los días fríos comunes aun en verano. Además, debería hacerse un patio techado para que los estudiantes, cuando llueva, por ejemplo, puedan dejar las aulas en las horas de recreo.

En cuanto a la enseñanza, ésta responde a las necesidades del pueblo y, por otro lado, tanto el Director como el maestro que lo secunda, son sumamente hábiles en su labor, la que desempeñan con mucha contracción, captándose así, la aprobación de todos los padres de los alumnos.

Policía: también los pobladores de Maquinchao, por suscripción pública, reunieron fondos para construir el actual edificio que ocupa la policía y fue donado a la gobernación del Territorio. La construcción y dependencias son muy adecuadas a la finalidad de esta institución.

La delincuencia en el pueblo de que me ocupo y en la zona de influencia del mismo, no reviste caracteres serios, no pasando los delitos comunes de algún desorden producido por algún ebrio. El mismo abuso del alcohol suele llevar a los bebedores a pelearse, siendo por lo general, la mayor de las consecuencias de estas peleas, alguna lesión.

Llama poderosamente la atención el hecho de que no se cometan robos ni atentados a las personas o propiedad; máxime cuando, especialmente en época de esquila, todos los pobladores llevan consigo fuertes sumas de dinero. A más, abandonan con frecuencia sus viviendas, quedando completamente abandonadas y a pesar de ello nunca les roban nada. Este estado de cosas tal vez sea debido a que como la mayoría de los pobladores de la zona son hombres nativos de la región cordillerana, aun no se han contaminado con las malas tendencias del europeo; y, aunque ignorantes, tienen un concepto muy alto de la honorabilidad, en lo que a tomar lo ajeno respecta.

Indudablemente, lo recién expuesto es una situación general que se presta a muchas excepciones, pero aun así, la delincuencia no llega a alcanzar proyecciones graves como en el territorio del Chubut.

La mayor dificultad con que tropieza la policía local es la falta de gendarmes; pues, es materialmente imposible conseguir vigilantes, especialmente en el verano. El que se emplea de agente, lo hace como último recurso, por que consideran denigrante usar el uniforme policial. Y se explica esa resistencia por el desprestigio de las policías de casi todos los territorios, que coimean y se venden por poco dinero, haciendo que muchos delitos queden impunes, según voz corriente de los pobladores. Todo esto es consecuencia de la mezquina remuneración que gozan los Comisarios y agentes.

Vías de comunicación: como he dicho anteriormente, por Maquinchao, pasa la vía del ferrocarril de San Antonio a Nahuel Huapi, existiendo una estación en el pueblo que lleva el nombre del mismo. Este F.C. constituye hoy día el único medio de comunicación oficial con la capital, haciendo por él, la conducción de los productos hasta el puerto San Antonio, desde donde son conducidos por agua a Buenos Aires. Este medio de transporte es muy inconveniente por que además de ser el flete sumamente elevado, casi siempre se tropieza con la dificultad de falta de bodegas en San Antonio para el transporte marítimo, pues, los armadores, cuyos buques hacen el servicio de cabotaje entre dichos puntos, son comerciantes o personas jurídica-comercial que necesitan de sus buques para el transporte de sus frutos.

Por otra parte, el viaje en sí, es muy largo; de modo que la correspondencia también demora muchísimo tiempo (hasta un mes) en llegar a la capital.

Estas dificultades han dado lugar a la creación de un servicio particular de transporte rápido, entre Roca y Maquinchao. Se trata de una Compañía que posee varios automóviles grandes, los que hacen un viaje semanal entre Roca y Ñorquinco, pasando por Maquinchao. Conducen pasajeros y correspondencia, cobrando veinte centavos por llevar cada carta desde Maquinchao a Roca, y aunque comúnmente se extravía la correspondencia, no por ello deja de usarse tal medio de comunicación, por ser el más rápido; pues emplean dos días en llegar a Roca saliendo de Maquinchao, y en dos días más se arriba a Buenos Aires.

Aparte de los medios de comunicación ya descriptos, el telégrafo llena otra función importantísima, siendo necesario valerse de dicho medio aun para las comunicaciones más triviales. Pero por ello no se adelanta mucho, porque el exceso de trabajo en las líneas telegráficas determina una aglomeración de telegramas, para cuyo despacho se requiere por lo menos un día, siendo dos días el termino medio necesario para comunicarse con Bahía Blanca o Buenos Aires.

A este pueblo llegan varios caminos carreteros que unen núcleos importantes de población. Todos los caminos que cruzan la Sección VIIº y VIº, como también los que salen del Chubut, como el de Gastre, Talagapa, etc, llegan a Maquinchao. Además, está unido este pueblo con caminos buenos para viajar en automóvil, con Roca, Valcheta, Bariloche, Huahuel Niyeo, Ñorquinco, etc.

Progreso del pueblo: cuando el ferrocarril llegó a Maquinchao se pensó que la prosperidad que allí se inició como consecuencia de la llegada del riel no duraría mucho; sin embargo, no obstante la prosecución de las obras hasta Huahuel Niyeo, hoy punto terminal de la línea, ese progreso en vez de disminuir ha aumentado considerablemente y en la actualidad, a diario se ve allí la realización de nuevas iniciativas. Y todo ello es debido a la riqueza de la región.

Creo, y posiblemente no esté lejos de la realidad, que de todas las estaciones actuales del Ferrocarril de San Antonio a Nahuel Huapi, Maquinchao será la que se destacará por su movimiento comercial, pues, los campos vecinos son más ricos y aptos para la ganadería que los inmediatos a Valcheta, donde tan solo hay una colonia que de por sí constituye una verdadera riqueza, pero que no produce todo lo que debe dar. En cambio, Maquinchao, sin agua para riego, no tiene un porvenir agrícola, pero, además de la producción de su zona de influencia, allí afluye, también los productos de la parte Norte del Chubut tienen salida por dicho punto, de ahí que ese movimiento comercial asuma grandes proporciones en un futuro no lejano.

Por otra parte, algo que confirma lo que se acaba de exponer, es el hecho sugerente de que en Maquinchao, la mayoría de las casas existentes están ocupadas, como ya dicho, por comercios de ramos generales, carpinterías, herrerías, panaderías, etc.

La Gobernación del Territorio creó una Sociedad de Fomento, la que a pesar del reducido número de habitantes, se ocupa con dedicación en las mejoras edilicias. Dicha institución, entre otras cosas, ha hecho un cementerio, primitivo por cierto, pero su trazado obedece a un plan de lento desarrollo, que reunirá las condiciones exigidas por la necesidad.

Condiciones de vida: la vivienda es de un tipo inestable, como que casi todas las casas son de zinc, carentes de piso y con paredes y techos sin revestir con ningún material aislador, de donde resulta que las temperaturas externas se hacen sentir mucho. Además, los intersticios que quedan en las juntas de las paredes y techos, permiten la fácil entrada de la tierra, hasta el punto que en los días de viento no se puede tener limpias las habitaciones; y para peor, cuando nieva o el frío es muy intenso, por las mañanas, el vapor de agua proveniente de la respiración de los moradores se condensa en el techo, precipitándose en forma de lluvia cuando empieza a calentar el sol.

El combustible es sumamente escaso, siendo necesario buscarlo muy lejos del pueblo, costando sumo trabajo el proporcionárselo, como que hay que cortar las raíces del alpataco por ser la única leña de que se dispone en el pueblo.

Todos los artículos alimenticios y de vestir son muy caros. No hay leche fresca debido a la no existencia de vacas; de modo que la gente se ve obligada a consumir leche condensada.

No hay verduras y solamente los que disponen de molinos de viento pueden proporcionarse agua para regar una huerta de repollos, lechugas y cebollas de 20x30 metros. Pero esas hortalizas sólo pueden cultivarse en el verano. De modo pues, que las condiciones de vida son muy penosas, aunque casi siempre ese sacrificio es compensado con la utilidad que deja la explotación del suelo.

Mensura: urge proceder a la mensura y sub-división en manzanas, la parte de la legua B. del lote 16 de la Sección VIIº en que está ubicado el actual pueblo Maquinchao.

Dicha mensura deberá ajustarse en un todo al trazado actual del pueblo, a fin de no perjudicar a los pobladores que ya tienen mejoras en el terreno. Sin embargo, habría que hacer algunas modificaciones pequeñas que quedarían libradas al criterio del ingeniero encargado de tal trabajo, pero será menester, como ya dicho, contemplar ante todo, los intereses de los pobladores.

Las casas de este pueblo, están situadas a ambos lados de la vía, siendo más importante la parte de pueblo sita al Sud de la vía de Ferrocarril. Por lo tanto deberá tenerse muy en cuenta esta circunstancia. Además, la práctica demuestra que todo pueblo dividido por un arroyo, vía férrea, etc. tiende a desarrollarse sobre una sección determinada, resultando que la valorización de la tierra y progreso se circunscribe a un cierto radio con prejuicio del resto del pueblo. Por otra parte, esa división de los centros urbanos favorece el nacimiento de émulos y desavenencias, resultando profundas divisiones entre los habitantes que van en contra de la prosperidad de la región. Precisamente en Maquinchao, ya se empieza a sentir esa rivalidad entre los pobladores del Norte y los del Sud de la vía, y si eso ocurre ahora, ¿qué será más adelante?. Por estas razones deberá trazarse el pueblo sobre un solo bando de la vía, siendo el más adecuado, el bando sud, por cuanto hay mayor superficie disponible, tiene mejor exposición al sol y está más guarecido de los vientos del oeste que son comunes en todo el año; y por último, la parte más importante del pueblo, por la naturaleza de la edificación se encuentra precisamente sobre el mencionado bando sud.

Sin embargo, convendría mensurar no más de una fila de manzanas sobre el costado norte de la vía, a fin de que los pobladores con mejoras en dicha parte, no sean perjudicados.

Los solares deberán ser de 25x50 metros cada uno, y como no hay mayor demanda por ellos y el suelo no es apto para agricultura por la carencia de agua de riego, podrían concederse a los recurrentes hasta dos solares y, en casos excepcionales hasta 5000 metros cuadrados.

Al efectuar la mensura, deberán reservarse manzanas de terreno con fines de utilidad pública, como ser: plazas, escuelas, policía, municipalidad, etc., quedando librado al buen criterio del ingeniero que haga la subdivisión, la mejor ubicación de tales reservas.

Seguramente cien manzanas serian suficientes para el pueblo Maquinchao, debiéndose, desde luego, reservar una superficie razonable para un futuro ensanche del pueblo.

En cuanto al precio de venta de cada solar, éste deberá ser el menor que fija la Ley 4167, o sea de $10.00 m/nacional, por que se trata de un lugar en el que se debe fomentar la población, sin especular en el valor de la tierra, el que, por otra parte, es insignificante en la actualidad.

Introducción de mejoras: dada la dificultad de disponer de suficiente cantidad de leña para quemar material, añadida la inexistencia de tierras adecuadas en el mismo pueblo, para hacer ladrillos; además del encarecimiento de la mano de obra y materiales de construcción, creemos que a los concesionarios no deberá exigírseles construcciones costosas para otorgarles los títulos definitivos de propiedad; por ello, estimamos conveniente que se considere como cumplido con las obligaciones de población, a todo solar donde hayan dos piezas, por lo menos, de adobe, o zinc, o material cocido, de 4x4 y 3x3 metros cada una respectivamente, en perfectas condiciones de uso; un pozo, un W.C. de zinc, o adobe o ladrillos y un cerco de alambre liso de 4 hilos por lo menos, que rodeará el perímetro de la concesión.

Para concluir, solo agregaremos que los poderes públicos deberán tomar medidas a fin de facilitar el desenvolvimiento normal de las actividades de este pueblo, siendo uno de los factores concurrentes a este fin, el establecimiento de un medio rápido de comunicación con la capital. A este objeto convendría unir con un ramal económico, la línea del FC de San Antonio a Nahuel Huapi, con el FC del Sud, entre Valcheta y Choele Choel, por ejemplo, con la seguridad de que muy pronto los fletes pegarían los gastos que demande dicha obra.

Mientras tanto, convendría oficializar el transporte de correspondencia entre Maquinchao y Roca, para lo cual bastaría de una agencia Bancaria en este pueblo, la que estaría facultada para recibir y expedir giros. En esta forma se llenaría una necesidad muy sentida entre los pobladores de la región; y, por ultimo, debería crearse un Juzgado de Paz en Maquinchao a fin de facilitar la tramitación de los asuntos de los pobladores, pues, el Juzgado más próximo está situado en Huahuel Niyeo, distando 17 leguas de Maquinchao.

A propósito de los Jueces de Paz, conviene que se haga efectivo de una vez, los aumentos de sueldo de dichos funcionarios, como así mismo se eleve la asignación mensual de los Comisarios y agentes de policía, por que ese será el único medio de evitar los abusos e injusticias que a diario se cometen en los Territorios, siendo casi siempre esas anormalidades motivadas por la urgencia de atender a las múltiples necesidades de tales funcionarios, necesidades a que no pueden atender con la exigua remuneración que gozan actualmente.

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